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Juegos de Mesa Costa Rica

De la Secta Pauliana de los Santos de los Últimos Días, o del Suicidio Colectivo Inducido Imprimir
Escrito por Luis Paulino Mora Lizano y José Manuel Agüero F.   

Una vez más quedamos para jugar unas partidas. Aprovecho para agradecer la gentileza de las personas de la Cafetería donde tuvo lugar el evento. Muy cómodo el lugar y cercano de los centros de trabajo de la mayoría. Ojalá podamos repetir pronto.

La reunión, como es habitual, fue un éxito de público y crítica. Pero si no lo creen, lean más adelante y saldrán de dudas.

Como de costumbre, la sesión empezó con un juego ligero y rápido mientras se esperaba la llegada de los rezagados. Esta vez le tocó el turno al poco conocido "Gracias".


Realmente es sorprendente que un juego de esta naturaleza pueda haber pasado tan desapercibido en el mundo de los juegos de mesa, pues, desde mi punto de vista, tiene los dotes necesarios para ser un clásico en el apartado de juegos sencillos, al estilo "Coloretto", "Bohnanza", "Mamma Mía" o "Saboteur".







De hecho, puede notarse alguna afinidad en mecánicas con juegos como el mismo "Coloretto", o con el más reciente "Palastgeflüster". Incluso con el "Bohnanza", en lo que toca a la construcción de juegos de cartas.








En efecto, "Gracias" consiste en acumular cartas de diversos colores en tres rondas. Los jugadores que hagan un grupo de cinco cartas de un mismo color anotan un tanto. Luego, se puntúa el resto de cartas por color. El(los) jugador(es) que tengan más cartas de un color, pero menos de cinco, no puntúan. El resto obtiene tantos puntos como cartas tenga de ese color. Y así con todos los colores.








¿Cómo se obtienen las cartas? Por turno, los jugadores escogen entre puños prestablecidos. Dos cartas vienen abiertas y una cerrada. El jugador activo se debe quedar la carta cerrada y una abierta, teniendo que darle la otra a algún rival.








Obviamente, este mecanismo insta a joder al personal, llenándolos de cartas, sin llegar a cinco, con el objetivo de que los adversarios sean quienes tengan mayoría y no puntúen.








El resultado fue el siguiente:








1er. lugar: Alejandro, con 20 puntos. Fue de agazapado todo la partida, construyendo juegos de cartas a placer, pese a las sabias advertencias que desinteresadamente se hacían.









2o. lugar: Roberto, con 17 puntos. Se nota que se mueve como pez en el agua en los juegos psicológicos en los que hay faroleo y es necesario adivinar las verdaderas intenciones de los rivales, sobre las que resultan aparentes. Ya una vez había ganado al "Ciudadelas" y, en esta ocasión, como se ve, obtuvo un resultado notorio.








3er. lugar: Paúl y Luis Carlos, con 16 puntos. El primero, enfrascado en su lucha personal con Jeffrey, y el segundo con un juego muy constante.








5o. lugar: Luis Paulino, con 13 puntos. Pobre desempeño en un juego en el que, salvo en una ronda, no pudo dar pie con bola. Esto atizado con el hecho de tener que lidiar con algunos "regalitos" de cartas estratégicamente devastadoras.








6o. lugar: Jeffrey, con 12 puntos. Juego discreto, nunca pudo superar los 5 puntos en una ronda, lo que le endozó el farolillo rojo.








Llegados los que faltaban y dispuestos a un entremés antes de pasar al plato fuerte, continuamos con "Die Kutschfahrt zur Teufelsburg", que traducido al romance quiere decir algo así como "El Viaje en Carruaje hacia el Castillo del Diablo".








En este juego, los jugadores representan a miembros de dos órdenes secretas milenarias. La alineación astral esperada por siglos se va a dar en unas horas, y es imprescindible recolectar los objetos necesarios para que, en un ritual sui generis, el Gran Maestre logre para todos los miembros de la cofradía un poder sin igual que, sin dudas, los catapultará hacia la conquista del mundo.







Sin embargo, deben lograr su objetivo antes que la asociación rival, si no quieren verse sometidos a sus designios.








Así, la Orden de los Secretos Revelados busca las tres Llaves del Poder, mientras que la Hermandad de los Mentiras Verdaderas está tras los tres Cálices Sagrados.









Al principio del juego, los jugadores no saben quiénes son los miembros de su asociación ni cuáles objetos están dentro de su equipaje. Sin embargo, a través del desarrollo de la partida, mediante ataques e intercambio de cartas, estarán en capacidad de deducir quiénes son sus aliados y dónde está lo que buscan.








Para ganar, es necesario que un jugador tenga al menos uno de los objetos que necesita su asociación, y que el resto esté en manos de sus compinches, a quienes deberá señalar.









Como se ve, es un juego de deducción, astucia, alianzas impuestas y trabajo en equipo.









La partida empezó con Alejandro y Luis Paulino dándose rápida cuenta de estar ambos vinculados con la Orden de los Secretos Revelados, con la suerte de poseer entre ellos una de las Llaves del Poder necesarias para proclamar la victoria.









Pronto, sin embargo, el juego degeneró un poco, cuando Jeffrey decidió atacar a Paúl. Por supuesto, aquí la estrategia jugaba poco, sino la añeja rivalidad.









Santa Milena, Patrona de los Murillo, pronto saltó a socavar la afrenta, aunque luego se revelaría como perteneciente a la asociación rival de su defendido. Al final se resolvió el pleito en favor del atacante. Por supuesto, hubo que escuchar la disertación del afectado explicando el porqué su derrota no había sido tal... durante varias rondas del juego...









Así pasaron los turnos, y las cosas, al menos para este cronista, distaban muy mucho de estar del todo claras... cuando de repente se paró Paúl y reclamó orondo la victoria para su bando... erróneamente.









Efectivamente Luis Carlos pertenecía a la Hermandad de las Mentiras Verdaderas, y sí, tenía un Cáliz, al igual que Jeffrey, tal y como lo dijo Paúl. Sin embargo, el propio Paúl, Gran Maestre de la Logia, carecía del objeto que faltaba para poder cantar victoria. Roberto, el otro miembro, tampoco lo tenía.









Al parecer en un ataque de locura casi imperceptible, nuestro protagonista confundió su papel. Más que el líder de una orden oculta en busca de poder ilimitado, se creyó el Heresiarca de una Secta Mesiánica en espera del Fin del Mundo, decidiendo que lo mejor para evitar el castigo divino sería el suicidio colectivo de los suyos... Y se inmoló, junto con el resto de sus colegas.









La Orden de los Secretos Revelados, de rebote, resultó victoriosa, sin que muchos de sus miembros tuvieran una idea clara del estado de las cosas, este cronista incluido. Valga citar a sus miembros: Milena, José, Alejandro y Luis Paulino.









Dominado por fin el mundo por un poder emergente, la hora hacía pensar que se debería servir el plato fuerte sin dilaciones. Así,el grupo se dividiría en dos.









Por un lado, se jugaría "Hamburgum", último juego de Mac Gerdts, famoso por la introducción a los juegos de mesa del rondel, el cual es un mecanismo que limita las posibilidades de los jugadores de cara a su turno, pues estos al jugar no tienen todas las opciones disponibles, al menos no de forma gratuita, lo cual introduce un factor estratégico a considerar.


En "Hamburgum" los jugadores se convierten en hombres de negocios que buscan obtener connotación social mediante donaciones para la construcción de iglesias. Para conseguirlo, deben obtener dinero, ya sea comerciando con bienes en el puerto o edificando nuevos establecimientos. Con la plata recaudada deben comprar materiales para hacer las dádivas, abrir nuevos edificios o poner nuevos barcos en el puerto que le permitan sacar sus productos.







Ante tanta gama de opciones, es fácil que se pierda el norte, que no es hacerse rico o edificar un imperio comercial, sino obtener puntos de prestigio en virtud de una probada generosidad a favor de los bienes temporales del clero.








El resultado de la partida fue el siguiente:








1er. lugar: Luis Paulino, con 75 puntos. Si bien nunca había jugado al "Hamburgum", contaba con la experiencia en juegos como "Antike" e "Imperial", que comparten la mecánica del rondel. En efecto, ese mecanismo supone un tempo en las acciones, del que no es fácil percatarse de buenas a primeras.








No se trata de hacer lo que queremos ya, sino de ir acomodándose en el rondel para desarrollar nuestras intenciones de la forma menos onerosa posible. De hecho, terminó la partida sin que prácticamente le sobraran recursos o dinero, y se podría decir que casi no tuvo que pagar puntos de prestigio por adelantarse en el rondel, al contrario de sus rivales.









Su estrategia consistió en adelantarse en las primeras donaciones, las cuales eran las más baratas y otorgaban cinco puntos, haciéndose una buena buchaquita de cara al final.








Posteriormente, su objetivo se focalizó hacia la obtención de los aportes que otorgaban un punto de victoria por cada donación previa realizada. Además, dado que contaba con la dádiva que le otorgaba cuatro puntos por cada cervecería, intentó sin mucho éxito construir este tipo de edificios, solo logrando erigir dos.









Esta forma de actuar lo convirtió en el jugador que más aportes realizó y que finalizó más iglesias, aunque prácticamente no construyó edicios, con excepción de las citadas cervecerías.









2o. lugar: Jeffrey, con 51 puntos. Su principal estrategia se circunscribió en el comercio del azúcar, pues había hecho la donación que otorgaba cuatro puntos por cada edicio afín construido. También tuvo bastante presencia en el puerto, sobre todo de cara al final, pues, aparte de tener algunas fichas que le daban puntos por ello, lo sentía necesario para poder comerciar la gran cantidad de azúcar que era capaz de producir; hasta cinco unidades.








3er. lugar: Luis Carlos, con 42 puntos. Prácticamente no aumentó su capacidad productiva y se dedicó a la construcción de edificios, con los que conseguía con frecuencia bastante dinero y, a veces, incluso puntos de victoria. Por ejemplo, hizo la donación que le permitía anotar cinco puntos por los edicios rojos, de los que construyó los tres que había.








Quizás su estrategia era más a largo plazo que lo que duró la partida, pues sin duda fue quien consiguió erigir la mejor maquinaria económica, aunque no le daría tiempo de convertir su éxito en los negocios en puntos de prestigio.








4o. lugar: Roberto, con 40 puntos. Utilizó una estrategia más diversificada, haciendo donaciones que otorgaban puntos por cosas muy distintas, aunque quizás mayoritariamente por tener presencia en el puerto, de la que andaba escaso. De cara al final, trató de alcanzar algunos puntos más mediante la construcción de maquilas, logrando hacerse con dos.








Por su parte, mientras todo esto sucedía, se jugaba a su vez una partida de "Mission: Red Planet". Este juego de mayorías codiseñado por el creador de "Ciudadelas", Bruno Faidutti, en conjunto con Bruno Cathala, se supone utiliza una mecánica similar de selección de personajes. Con ello, se introduce un elemento de faroleo que hace que no siempre sea lo más prudente escoger la opción que más conviene.








Otro aspecto destacable es su grafismo, basado en una visión steampunk de una hipotética carrera espacial en el siglo XIX que, en lo particular, me resulta muy atrayente.















Desconozco los pormenores de la partida, pues no estuve presente, aunque Paúl ha prometido una breve reseña que esperamos ansiosos. Los resultados a continuación:







1er. lugar: Milena, con 43 puntos. Esta nueva jugadora, ha entrado avallasadora desde el principio, ganando todo lo que se le puso en frente.








2o. lugar: Paúl y José, con 35 puntos.








4o. lugar: Alejandro, con 14 puntos.








De nuevo la hora impuso el deber de partir, aunque desde ya se afilan armas para la próxima ocasión.








Nos vemos...

A continuación, se añaden los comentarios de José sobre la partida de "Mission: Red Planet":

"Mission: Red Planet es un juego de la casa Asmodeé la cuál me ha cautivado desde que encontré Dungeon Twister, queriendo probar más juegos de ellos topé con este en Avalon y dado que era steampunk y se veía sencillo de jugar no dudé en comprarlo.







El juego esta ambientado en 1888 y uno es un empresario espacial que debe ir a Marte y recolectar la mayor cantidad de recursos disponibles en cada una de las distintas 8 áreas de Marte. A su vez, se suman puntos por completar misiones especiales en cartas que podemos recibir.







El juego cuenta con un tablero de naves espaciales, una vez que la nave cumple el requirimiento de tripulantes esta despega.








El juego comparte la mecánica de Citadelas en que tiene personajes, los que se van jugando por orden, solo que esta vez todos tienen su propio mazo de personajes, por lo que es válido que varias personas jueguen al mismo personaje a la vez.








Así se van realizando las acciones predeterminadas según el personaje escogido, al terminar los jugadores los astronautas aterrizan en el tablero de Marte, en la zona predeterminada por la nave.







El juego es muy sencillo y rápido, duramos una hora cuando mucho explicando todas las reglas y haciendo la demostración de turno primero y luego jugando las 10 rondas entre los 4 jugadores.








Pero el imprevisto de las acciones de los otros jugadores, hacen que uno tenga que plantear una clara y fuerte estrategia para no ver sus planes frutrados en medio juego.








1er. lugar: Milena, con 43 puntos. A partir de la 2da ronda de puntuación (8vo turno) empezó a mejorar y ya para el la 3er ronda de puntuación (10mo turno), se hizo varias zonas golosas de 2 y 3 puntos que le permitieron sacar la ventaja que la llevó a la victoria.








2o. lugar: Paúl y José, con 35 puntos.







-Paul, estuvo peleado con Alejandro por la zona de Hellas y Ausonia, para nuestra sorpresa tenía una misión con Hellas que le premió al final del juego y permitió empatar al 2do lugar ya que no tenía tantos tokens al final del juego.







-José, en lo personal creo que empecé bien pero me enfoqué en muchas zonas de bajo rédito, lo cual al final me puso en desventaja con Milena que tenía menos zonas pero más golosas. Tampoco conseguí mi misión (5ptos x zona en la que estuviera yo solo), creo que era más difícil de lo que creí.








4o. lugar: Alejandro, con 14 puntos. Estuvo enfrascado en una batalla con Paul por un par de zonas que la verdad no eran tan golosas, logró el dominio de pocas zonas y Paul le mataba sus astronautas, por lo que al final no pudo puntuar mejor.








He ahí mis comentarios, a la espera de Paul o alguien más que quiera dar su perspectiva de esta partida.








En lo personal muy satisfecho con la compra, me parece un juego de alto valor artístico y en sus piezas así como unas mecánicas elegantes y sencillas, definitivamente pienso jugarlo más e introducir a gente al hobby con este juego."

 

Una lista con todos los juegos con contribuciones en esta página puede verse en http://www.boardgamegeek.com/geeklist/30029

Imágenes tomadas de www.boardgamegeek.com


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