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Juegos de Mesa Costa Rica

Crónica del Fantasy Day Imprimir
Escrito por Luis Paulino Mora Lizano   

Este sábado jaurías incontenibles de jugones de toda clase y condición se dieron cita en Avalon Game Arena en el marco del Fantasy Day (todavía me pregunto por qué no Día de la Fantasía, pero debe ser la edad).

Visión general
Visión general del evento.

Muchas caras conocidas, otras nuevas y todavía más que caminaban sin rostro en el tumulto de gente, formaron el buen y caluroso ambiente vivido.

La razón del aquelarre estaba clara: viajar a mundos exóticos llenos de magia, criaturas nunca vistas, héroes y villanos. Los juegos serían el vehículo para alcanzarlos.

Así, pronto las cartas coleccionables, el rol y las miniaturas tomaron el lugar e hicieron que la concurrencia se trasladara a parajes inhóspitos; pero allá, en un rincón irreductible, cual aldea gala de Asterix, estaban también los juegos de mesa, sobre los que se hablará principalmente en esta crónica.

Miniaturas
Miniaturas en acción.

Gracias a ellos un grupo de mejengueros y casi otro tanto de mirones nos dimos a la tarea de recrear las aventuras de diversos mundos fantásticos, unidas por un mismo hilo argumental: la codicia que lleva a aliarse con quien luego se convertirá en tu dueño.

Empezamos la mañana, algo tarde, con una doble sesión. Por un lado se jugó Runebound, quizás el juego de aventuras más popular entre los conocedores del género. Específicamente vio mesa el escenario denominado Rise of the Dragon Lords, que es el que viene en el juego base.

Runebound
Imagen tomada de BGG.

La acción nos lleva entonces al mundo de Terranoth, en donde nos enteramos que Vorakesh, un malévolo nigromante, en sus ansias desaforadas de poder ilimitado, ha iniciado una cruzada para encontrar las Runas de los Antiguos Dragones, las cuales utilizaría para resucitar a Margath, Alto Señor de los mismos, muerto desde tiempos inmemoriales.

Estaba claro que impedirlo se convertía en una prioridad insalvable y fue así como cuatro aventureros se lanzaron a la búsqueda de las runas, con el objetivo de evitar que cayeran en malas manos.

Partida.

Los pormenores de la partida no los conozco, por no haberla jugado, pero era evidente que, como todo el aforo puede atestiguar, tuvo a sus participantes literalmente saltando de la silla de la emoción.

Los resultados:

Primer lugar: Luis Adrián, con dos runas, ganando por criterios de desempate.

Segundo: José, con dos runas.

Tercero: Javier, el cumiche de la sesión, con me imagino unos ocho años, pero fijo menos de diez. Alcanzó una runa.

Cuarto puesto: Roberto, que fue a pasear a Terranoth.

Paralelamente, se jugó un muy solicitado World of Warcraft: The Adventure Game. El foco de atención se sitúa ahora sobre Azeroth, el mundo del famoso MMORPG, donde el hechicero Medivh, en busca de fuentes de poder inagotable, había abierto un portal hacia otra dimensión. A través de este llegó la Horda; ejércitos de orcos y ogros con un único objetivo: la dominación total. No hubo tiempo que perder y la Alianza de humanos, enanos y elfos se batió contra esta amenaza en dos guerras, aunque al final ambos bandos fueron casi completamente aniquilados con la llegada de los muertos vivientes de la Plaga y de la demoníaca Legión Ardiente.

WoW: The Adventure Game
Imagen tomada de BGG.

Ahora este mundo es un lugar peligroso dominado por los muertos vivientes, demonios, bestias y bandidos. Para aquellos valientes que se atreven a aventurarse, los peligros son insospechados… ¡así como las recompensas!

Nos encontramos entonces con un Cazador Enano, un Guerrero Troll, una Shamana Orca y un Paladín Humano en un territorio hostil en busca de fortuna, gloria y fama, aunque quizás en diverso orden de preferencia, dependiendo del personaje.

Partida.

Pronto el Enano hizo gala de su experiencia previa y comenzó con un paso demoledor explotando sus bazas, mejorando sus habilidades y escalando niveles a buen ritmo. De hecho, cuando los demás se dieron cuenta ya contaba con el amarillo y caminaba sin prisa pero sin pausas hacia la victoria.

Parecía que la partida no se le escaparía de las manos, pero de repente la amenaza de los muertos vivientes se hizo insoportable y el Templo Escarlata ofreció grandes premios a quien llevara a dos de estos engendros ante sí, con el objetivo de invocar a su líder y derrotarlo en batalla.

Daba la casualidad que el Paladín merodeaba por allí y en su mochila estaban los trofeos requeridos, por lo que ni lerdo ni perezoso se presentó ante el Gran Prior y le presentó sus ofrendas, entregando vencido al rival señalado y ganando de inmediato el nivel rojo.

Ya esta circunstancia había pasado en una partida anterior, con idéntico resultado, por lo que no se sabe hasta qué tanto la carta que la promueve está desequilibrada, al punto que puede convertirse en decisora del juego.

Lo cierto es que a partir de allí la partida cambió. La táctica del Enano carecía de sentido porque era evidente que el Paladín estaba en capacidad de luchar contra los dragones y alzarse con la partida. Vale comentar que derrotar a uno de estos vale cuatro puntos y que la partida se juega a ocho, por lo que vencer a dos es suficiente para ganar.

Con este panorama, lo único sensato era precipitarse a obtener el nivel rojo, tomando los riesgos que fueran, e iniciar la lucha contra los dragones cuanto antes.

En poco tiempo, antes incluso que cualquier otro hubiese alcanzado dicha categoría había caído ya el primero a manos del Paladín. La carrera había empezado. Ya no había tiempo de meditaciones, ¡¡era una desbandada!!

Combinación ganadora.
La combinación ganadora del Paladín.

Enano y Shamana comprendieron la gravedad de la situación y pronto se encargaron de otra de estas alimañas para empatar la disputa. En las instancias finales parecía que el Enano iba a tener la oportunidad de llegar a luchar contra un segundo dragón de primero, cuando de pronto una carta de evento produjo la muerte repentina de todos los participantes, desapareciendo así la ventaja.

Si bien ese hecho significó dos puntos para el Enano, ya que uno de sus cometidos le otorgaba ese premio si cuatro personajes morían, independiente de la causa del deceso, lo cierto del caso es que estos no le alcanzaron para hacerse con la partida y su prelación posicional se perdió.

Fue el Paladín quien alcanzó el segundo dragón, alzándose con una merecida victoria. Lo interesante aquí es que antes el Enano tuvo la oportunidad de cumplir una misión, que consistía en recoger un encargo en una locación y llevarlo a una ciudad, y no lo hizo por precipitarse en la carrera por los dragones, pues los puntos de ese trabajo no eran suficientes para ganar la partida y jamás imaginaba que todos los personajes iban a morir en breve, lo que le suponía dos puntos más y el gane. Pero claro, todo queda en el terreno de las especulaciones, que no en el de las realidades, que es donde se muestra el siguiente resultado de la partida:

Primer lugar: Zorro, manejando al Paladín, con 8 puntos (dos dragones derrotados).

Zorro.
El feliz e indiscutido ganador.

Segundo lugar: El Enano de Luis Paulino, con 7 puntos (un dragón eliminado y dos misiones completadas de 1 y 2 tantos respectivamente).

Tercer lugar: Juan Carlos y su Shamana, con 6 puntos (un dragón muerto y una misión de 2 puntos cumplida).

Cuarto lugar: Alonso, con el Guerrero Troll, sin puntos.

Un poco tarde, casi a las 3 pm, se hizo un pequeño receso. Cuarenta minutos después regresamos y esta vez éramos seis quienes queríamos jugar.

Lo ideal hubiese sido dividirnos en dos mesas, pero uno decidió que prefería mirar y optamos entonces por jugar todos juntos un Prophecy, definitivamente mi juego preferido del género, pese a que llora por una expansión que agregue más cartas de encuentro, guardianes y artefactos, otorgándole así más variedad.

Portada.
Imagen tomada de BGG.

Este juego nos sitúa en un Reino fantástico, en donde relata una antigua leyenda que una vez estuvo al mando una dinastía de reyes sabia y poderosa, que protegía a su pueblo de forajidos y revoltosos y se preocupaba del bienestar de sus súbditos. Detrás de su éxito estaban las Antiguas Reliquias, que el vulgo atribuía haber sido hechas por los dioses al inicio de los tiempos.

Pues bien, se cuenta que la época de paz y prosperidad terminó cuando uno de los reyes dejó como herederos a sus tres hijos. La codicia y el ansia de poder de los dos mayores fueron el caldo de cultivo para el inicio de una guerra de sucesión que trajo como consecuencia el caos y la desolación. El aire se infectó de humo y la tierra se empapó de sangre inocente.

David y Emanuel.
David y Emanuel jugando Prophecy.

Incapaz de dar su brazo a torcer, en un acto de soberbia el hermano mayor decidió entonces acudir a la magia negra para abrir portales cósmicos e invocar a los demonios en su ayuda, como si estos engendros pudieran ser contenidos.

Parece obvio lo que sucedió después: criaturas inhumanas poblaron la tierra, mataron a ambos príncipes y se apoderaron de las Reliquias, llevándoselas a mundos desconocidos.

El pueblo había perdido a su Rey y a sus bienes más preciados, pero esto no sería más que la antesala de los largos siglos de anarquía y caos que estaban por venir. Bandas de ladrones y turbas se adueñaron de los caminos, mientras que los demonios acechaban en la oscuridad y los seres más extraños merodeaban el lugar. Había incluso rumores de que los muertos vagaban por allí, atemorizando a la población.

Tablero.
Y si queda duda de que estaban comiendo mierda en el Reino, nada más vean el color de esa agua...

Pero existe una esperanza. La Profecía recuerda que mientras estos hechos sucedieron, el menor de los hijos había desaparecido sin rastro, y señalaba que algún día vendría un héroe con sangre real, su descendiente directo, que sometería a los indeseables y llevaría al Reino a una nueva Edad de Oro.

Pero, ¿a quién creer? ¿Cuál será la prueba de su legitimidad? La gente rumora que el heredero de la estirpe de los reyes se presentará con las Antiguas Reliquias como su carta de presentación. Sólo él podría alcanzar ese cometido, pues cada una está resguardada por dos guardianes temibles y, en ese tanto, ningún imitador sería capaz de lograr la hazaña de recuperarlas.

De nuevo entonces nos encontramos a un grupo de personajes, un Monje, una Ilusionista, un Mercenario, un Explorador y una Aventurera, pero ahora en busca de los artefactos mágicos que demuestren su linaje y los lleven al trono del Reino.


Demostración del curso de un turno.

Los resultados de la partida fueron los siguientes:

Primer lugar: Alejandro, con el Monje, obteniendo dos Reliquias. Fue el más regular de la partida y en los últimos turnos amasó una importante cantidad de fuerza y magia que lo catapultaron al éxito. Se aprovechó de la brecha abierta por otros jugadores que habían matado guardianes, para rematar la faena.

Ganador.
El ganador.

Segundo lugar: Emanuel, con la Aventurera, merced a haber eliminado a dos guardianes. Al principio de la partida parecía que era el llamado a ganarla, pues en poco tiempo se llenó de armas, objetos y habilidades, pero en los últimos turnos anduvo errante, lo que fue aprovechado por el ganador.

Tercer lugar: El Mercenario de Luis Paulino, con un guardián muerto a sus espaldas. Pese a un inicio titubeante, pronto adquirió una buena cantidad de ítemes y capacidades. Quizás se precipitó a la hora de invertir su experiencia y dinero, adquiriendo bazas que luego no le fueron de utilidad. Vagó también al final de la partida y pagó esos turnos perdidos con la derrota.

Cuarto lugar: El Explorador de David, quien se tuvo que ir temprano y fue sustituido por Alejandro Nájera, que al principio sólo quiso mirar. El primero se enfrascó en una lucha personal con un Gigante de Roca que le hizo perder tiempo valioso, lo que se notó al término del juego.  Definitivamente la maldición de la momia tuvo efecto.

Quinto: La Ilusionista de Roberto, de vacaciones por el Reino.

Roberto
Roberto, en los breves instantes que dejaba la lloradera, claveadera y/o alegadera por los dados,
la suerte y/o los juegos de aventura.

De esta manera llegó a su fin para nosotros el evento. El balance, sin dudarlo es positivo: buenos juegos y mejor compañía. Nos apuntamos para la próxima…


Una lista con todas las contribuciones hechas en Juegos de Mesa Costa Rica puede verse aquí.

 


Commentarios de Usuarios

Commentario de Blair en 2009-07-29 15:59:54
Y Descent? Quien jugaba Descent? --Matt

Commentario de Schroinger en 2009-05-11 08:08:29
Al final no se jugó. Estábamos muy cansados de las partidas de la mañana como para algo maratónico como "Descent", así que escogimos "Prophecy" para cerrar, que es de lo más liviano que hay. 
 
A toro pasado, creo que, como comentás vos, a lo mejor desperdiciamos una ocasión de oro para jugarlo, pues estábamos justo los cinco que se necesitan para darle en condiciones y teníamos el marco perfecto. 
 
Ya caerá. Saludos...

Commentario de GUEST en 2009-05-17 13:02:34
Schroing, 
 
La problema es que "Descent" dura TANTO en jugar. Cuando yo lo he jugado, dura tres, cuatro horas...Ufala!!  
 
--Matt


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